Características del niño de 2 años

Su pensamiento es preoperatorio, requiere toda clase de experiencias sensoriomotrices: está ansioso por oler, tocar, llevarse a la boca, observar los objetos del mundo circundante. En lo que refiere a la expresión oral, posee un rico lenguaje aún "deforme". Puede relatar sencillos sucesos y utilizar frecuentemente el pronombre "yo". Mediante el juego, el niño reproduce la vida cotidiana y esta imitación no requiere la presencia del modelo. El niño de 2 años se encuentra en la etapa del juego paralelo y solitario, es decir, juega al lado de otro compañero pero lo ignora. Sus intentos de integración están conectados más con la agresividad que con el deseo de compartir. Desde el punto de vista madurativo, aún no camina erecto. Todavía se echa hacia delante al correr. Le gusta correr, empujar y tirar. La actitud de golpear, palmear, burlar, morder y tironear es característica en los niños de esta edad, no solo en relación a materiales, sino también como forma de comunicarse con sus pares. Prefiere los juguetes de acción, como trenes, automóviles, teléfonos y muñecas. En cuanto a la evolución del dibujo, se encuentra en la etapa del garabateo, la cual se divide en dos etapas: en primer lugar la producción de trazos por la simple actitud motora, sin intención figurativa y, en segundo lugar, la aparición de elementos representativos dados principalmente por la verbalización consecuencia de la entrada en la función semiótica.

Características del niño de 3 años

A los tres años los niños adquieren cierta facilidad en el dominio de la motricidad gruesa, en tanto que encuentran dificultades para lograr una coordinación más delicada. El niño ya ha adquirido bastante equilibrio, puede correr con seguridad y saltar de punta con los pies juntos. Está en condiciones de subir y bajar escaleras, deslizarse por rampas o pedaliar, controlando todos sus movimientos. Puede sostenerse en un pie e intentar saltos, subir escaleras alternando un pie o saltar un escalón de 15 a 18cm sin ayuda. Juega con construcciones, levanta torres y goza destruyendo la obra construida. La expresión gráfica aún es pura acción, sus garabatos son longitudinales y luego transversales, representan descargas de sus emociones. Más adelante, da nombre a lo que realiza. En el área verbal ha incorporado un vocabulario de unas novecientas palabras, lo que le permite estructurar oraciones simples. Comienza una segunda etapa de interrogación: no pregunta ya por los nombres sino por el porqué de las cosas. Su pensamiento ha llegado a estructurar las categorías fundamentales de la inteligencia a nivel senso-motor: objeto permanente, espacio práctico, causalidad y tiempo. Su pensamiento es egocéntrico, animista y artificialista.

Carcaterísticas del niño de 4 años

El niño de 4 años está en el estado del pensamiento pre-lógico y dentro de él en el pensamiento intuitivo. Distante aún del razonamiento lógico y de la operación, ha sobrepasado el pensamiento simbólico y la ilusión perspectiva para llegar a una construcción intelectual incompleta, llamado pensamiento intuitivo, donde el juicio es regulado por las intenciones. Su ubicación temporal es muy diferente aún, vive más que nada el presente. Su vocabulario se afirma y él lo ejercita ampliamente, pero no siempre sus palabras tienen la misma significación que para el adulto. Busca compañeros y puede jugar en pequeños grupos, alternando con momentos de juego solitario. Esta es la edad de las imitaciones y de las preguntas, los ¿por qué? Que darán paso a los ¿cómo? Ya no es el juego paralelo el más buscado, le agrada el contacto social más duradero y juega en pequeños grupos de dos o tres, compartiendo sus juguetes. Su espíritu independiente lo lleva a tomar sus propias decisiones y desechar ayuda del adulto, se le puede ofrecer oportunidades para elegir actividades. Su necesidad de desarrollar los músculos lo lleva a una actividad intensa. Corre, salta, escala, se balancea. Ante situaciones peligrosas demuestra demasiada inmadurez por lo que debe advertírsele el cuidado contra accidentes. Su necesidad e interés por la experiencia diaria pueden orientarse hacia las colecciones, observaciones y pequeñas experiencias científicas. Dibuja, modela, pinta y cuenta lo que ha hecho. Algunas de sus producciones ya son reconocibles, especialmente la figura humana, aunque todavía incompleta.

Perfil de niño de 5 años

Le gusta realizar pruebas motrices mas complejas. Son ágiles en sus movimientos, su andar es seguro y su actitud postural espontanea. Comienzan a definir su lateralidad, pueden abotonar su ropa y lograr un afianzamiento suficiente de su derecha-izquierda y de los movimientos cruzados. Dibujan y pintan con un objetivo definido. Su noción de tiempo va cambiando, siendo capaces de fusionar los distintos momentos de un proceso en secuencias temporales cada vez mas largas. Son mas realistas, menos espontaneos y fantásticos que a los cuatro años. Su atención es mas duradera, aunque necesitan pasar de una actividad a otra con relativa frecuencia. En sus trabajos y actividades individuales sienten mas interés por el producto final que por su realización sintiendose orgullosos de lo realizado. El proceso linguístico es asombroso. experimentan placer por los juegos verbales, el aprendizaje de palabras nuevas y de su significado. Su sociabilidad es mayor, juegan con otros y requieren de sus pares para compartir juegos y actividades.